Hace cuatro años la sonda de la NASA Stardust obtuvo granos de polvo de núcleos de un cometa. Cuando la sonda regresó del cometa Wild-2, el polvo del cometa fue enviado a científicos de todo el mundo, incluyendo al profesor de física de la universidad de Minnesota Bob Pepin.
Tras realizar pruebas con el helio y el neón atrapado en las muestras de polvo, este profesor y sus colaboradores informaron que el cometa se formó en los confines helados del sistema solar, el polvo sin embargo parece haber nacido cerca de un sol infante y fue bombardeado por gran radiación y otros gases antes de haber emigrado más allá de Neptuno y ser atrapado en el cometa.
Este hallazgo abre interrogantes sobre lo qué pasó en los primeros momentos del sistema solar para someter el polvo a dicha intensa radiación y transportarlo a cientos de millones de kilómetros de su lugar de origen. Los estudios del polvo cometario son parte de un gran esfuerzo para trazar la historia de nuestro vecindario celestial.
"Queremos establecer a que se parecía el sistema solar en sus primeras etapas" comentaba Pepin. "Si establecemos las condiciones iniciales, podemos decir que ocurrió desde entonces hasta ahora". Por ejemplo un evento temprano fue el nacimiento de la luna de la Tierra, después de 50 millones de años tras la formación del sistema solar.
También, los gases que ha estudiando tienen gran relevancia, quizá aún mayor. "Porque muchos científicos han propuesto que los cometas han contribuido con sus gases a las atmósferas de la Tierra, de Venus y Marte, aprender sobre los gases en los cometas puede ser fascinante" afirmaba.
El cometa Wild-2 se piensa que se originó en el cinturón de Kuiper, una región rica en cometas que se extiende desde la órbita de Neptuno hasta más allá de Plutón. Mientras crecía en esta zona a más de 182°C bajo cero, fue incorporando granos de polvo y gases.
El cometa recibió la visita de la sonda a comienzos de enero de 2004, dos años después de su lanzamiento. Situándose a aproximadamente 240 km del núcleo del cometa, la sonda usó un un material esponjoso y ultraligero de fibra de vidrio llamado aerogel para atrapar el polvo. En el momento del encuentro, la sonda expuso una plantilla de aerogel para captar las partículas expulsadas del núcleo.
"Parecía una raqueta del tenis" comentaba Pepin. "Fue expuesta durante 20 minutos".
El aerogel atrapó pequeñas partículas que le golpearon a una velocidad de 20.000 km/h y que se partieron en el impacto. Las colisiones dejaron marcados los puntos en la superficie de aerogel.
Después de la recolección, la sonda se dirigió a la Tierra y mediante un paracaídas depositó su carga suavemente en la Tierra en enero de 2006. Unos meses más tarde, Pepin recibió tres submuestras de partículas y los colegas de la universidad de Nancy en Francia recibieron otras dos, todas ellas del mismo impacto. Su tarea fue analizar los gases atrapados en los pequeños granos de polvo de menos de un cuarto de millonésima de gramo de peso. Como primer paso, los investigadores calentaron los granos hasta 1400°C, liberando gases atrapados durante eones.
"Las partículas probablemente proceden de los primeros millones de años o incluso antes, de la existencia del sistema solar" comentaba Pepin. Esto podría ser alrededor de 4.600.000.000 de años. Si nuestro sol a la mitad de su vida tuviera 50 años, estas partículas habrían nacido el primer día de su vida o antes.
Noticia Original: SpaceFlightNow.com
Fuente de información: sondasespaciales.com