¿Salud o apariencia?. Durante muchos años, se ha considerado que los rayos UVA no eran peligrosos para nuestra salud porque, se creía, no atravesaban las primeras capas de la piel. Hoy, sabemos, en contra de dicha teoría, que los UVA pueden penetrar la piel hasta la dermis, que sus dosis son acumulativas, que su efecto se asocia al de las UVB, y que tienen una acción degenerativa sobre el colágeno dérmico: la piel se arruga y se envejece prematuramente.