Alimentación consciente: Cómo comer de forma saludable sin restricciones extremas

Alimentación consciente: Cómo comer de forma saludable sin restricciones extremas

No podemos negar que actualmente el ritmo de vida que llevamos nos hace poner siempre el “piloto automático”. Las rutinas productivas puede que sean interesantes en nuestro trabajo, pero definitivamente no lo son para alimentarnos y mantenernos saludables. En una buena formación sobre nutrición, como la FP nutrición y dietética en Alicante, te mostrarán información muy interesante sobre los alimentos que ingerimos, sobre la forma de asimilarlos y sobre cómo podemos comer para estar más saludables. Además de formarnos, quizá podamos informarnos de la alimentación consciente, una forma de alimentarse que evita las restricciones sumándole conciencia.

Qué es la alimentación consciente

¿Qué hacemos con todos esos conocimientos sobre nutrición y dietética que tenemos o queremos conseguir? Evidentemente ponerlos en práctica. No obstante, hay formas y formas. La alimentación consciente es una manera muy interesante de llevar una dieta equilibrada. Para entender qué es, tenemos que pensar en la alimentación como un proceso en el que hay que estar pendiente. Sí, la alimentación consciente es aquel proceso mediante el cual nos damos cuenta de todo lo que nos rodea antes, durante y después de la comida. Este tipo de alimentación implica comer usando todos nuestros sentidos, reconociendo así nuestras sensaciones, nuestros pensamientos e incluso las emociones que surgen cuando comemos ciertos platos. ¿Y puede esto a mantenernos más saludables? Sí, puede.

Los beneficios de la alimentación consciente

Esta práctica encuentra su origen en el midfunless, una disciplina que nos enseña a prestar atención de forma consciente al momento y el ahora. Con una alimentación consciente, será mucho más fácil distinguir el hambre fisiológica y el hambre emocional. Una pregunta tan sencilla como ¿por qué estoy comiendo? Podría mostrarnos si es por angustia, ansiedad, pena o si estamos saciando simplemente nuestra hambre; y es que cuando estamos ansiosos y frustrados, no somos conscientes de lo que ingerimos y podemos caer en atracones.

Los beneficios de la alimentación consciente son sencillos. Por un lado, disfrutaremos plenamente de la comida y la experiencia de comer. Además, modificaremos una posible relación tóxica con esa comida construyendo así una buena relación con los alimentos. También mejoraremos los hábitos alimenticios, previniendo así comportamiento poco saludables como los conocidos atracones.

Una alimentación consciente, junto con nociones de dietética y nutrición, ayuda a controlar nuestro apetito de forma sencilla y, por tanto, también fomenta la pérdida de peso.

¿Cómo podemos tener una alimentación consciente?

Lo primero que tenemos que saber es que comer de manera consciente implica tiempo. De esta forma, hay que evitar esas comidas rápidas de 10 minutos en las que únicamente ingerimos. Puedes comenzar bebiendo un vaso de agua y realizando un par de respiraciones antes de comer. Esto te ayudará a centrarte en este momento, en el ahora. Comer puede ser una experiencia placentera si además involucramos todos tus sentidos. No dejes de hacerlo. Sirve raciones más bien moderadas que inviten a bocados pequeños. No tengas ansiedad por ello, si hay más hambre fisiológica, podrás saciarla. No obstante, usar platos pequeños mandará a tu cerebro sensación de que estás comiendo más.

Otro truco interesante es el de dejar comida en el plato. De esta forma, podemos desprogramar nuestro cerebro, el que lleva toda la vida pensando que hay que comerse todo lo que hay en el plato. Come despacio. Mastica muchas veces y no te quedes con sensación de tener el estómago lleno. Intenta siempre quedar en una escala de satisfacción que alcance el 7. Entre bocado y bocado, mientras masticas, deja el cubierto en la mesa. Esto hará que comas mucho más despacio y no sientas ganas de volver a meter comida en tu boca tan rápido. Anota siempre en una agenda lo que estás comiendo y cómo te sientes con esos platos. Esto te hará tomar conciencia de tus factores emocionales relacionados con la comida.

Estas son sólo algunas claves, pues lo cierto es que la alimentación consciente también prepara el espacio en el que se come y pone atención en la elaboración de los platos. No obstante, puede ser un buen comienzo.

admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *